Mi visita a escondidas a mi amor
contraindicada
Tarde es y el pensar en ti no es inesperado en mi mente
Al igual que mi visitas sigilosa a tu balcón, en espera de mi
presencia
Con ventanas abierta
recostada en tu lecho tan hermosa t vez
No desistiré del abrazo, beso, el contemplarte y decir que seguro en tus regazo me siento
Agradeciendo la
oportuna oscuridad, que a ojos de mis enemigos me escoden
Y profundas neblinas
al ocultan en rubor de mis mejillas producidas por tan hermosas palabra,
Obsequiadas de bella princesa, a simple plebeyo sediento de
ti.
Es Infructuoso lo nuestro, no poder ostentar, hacer gala de
vuestro amor.
A desdichada suerte de
esta condena, antigua raíz c juro muerte eterna, Encolerizados de odio
Y el convenir no faltar al juramento a los venideros padres
he hijos,
El pecado, culpa será
con el fin prohibido, que estas sangres c mezclasen
Guardare el enojo,
tarde seré al juzgar a los míos, pena deploro por ellos
Tristeza da, esclavos
del rencor c convirtieron.
Pero ambos sabemos, rehenes somos.
De esta pasión, que inmunda nuestro corazones, al latir por lo
ilegal.
La paz sea con los tuyos, y el sueño de 1
provenir junto, lejos, improbable no lo esta
Del ahora los
progenitores lloren, el deceso de sus frutos.
Yo se que, aun no nos veamos mi amada mía, la muerte a estos rostro
no a llegado
Con todo el amor,
pese a la antipatía ancestral te amare por toda
la eternidad.
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